Information Casa San Blas Cusco
Ubicación de Hotel Boutique Casa San Blas Cusco Contáctese con Casa San Blas Cusco

Book Now Casa San Blas Cusco 20 % descuento

 
Reservando con nosotros, le ofrecemos de cortesía los traslados desde y hacia el aeropuerto de Cusco
Testimonios de Hotel Boutique Casa San Blas Cusco Galería de Hotel Boutique Casa San Blas Cusco

REVALORANDO LAS COSTUMBRES DE NUESTRAS PROVINCIAS “TOQTO” Y “CHIARAJE”… LA GUERRA DE NUESTROS ANCESTROS


Dentro del calendario festivo de las costumbres y tradiciones de la región del Cusco, los pobladores de sus distintos distritos y provincias, viven con intensidad y alegría, fiestas y alegorías que tienen lugar en los distintos escenarios naturales, con hermosos paisajes y una variada geografía, que cautivan y son la atracción de multitudes de lugareños y visitantes de todos lados. Tal es así que el 02 de Febrero de todos los años, la provincia de Chumbivilcas, del distrito de Livitaca (Tocto pata) Cusco; celebra una particular “fiesta / batalla ritual”, fuertemente arraigada en costumbres andinas que expresan la cultura e identidad de las comunidades, que con el paso del tiempo han conservado espectacularmente sus tradiciones heredadas.

“El Toqto o guerra entre comunidades” se lleva a cabo en el pueblo situado entre los distritos de Yanaoca y Livitaca, en el departamento del Cusco. Son tres días de largas y agotadoras peleas y representaciones del pasado, cuando la gente combatía para ganar y adquirir más espacios de tierra.

El primer día los varones campesinos se instalan y se disponen en medio de una llanura; donde pernoctan toda la noche, mientras aguardan la mañana siguiente para iniciar la lucha. Utilizan las manos, los pies y extensos látigos hechos de cuero de vaca, para azotarse las piernas durante el enfrentamiento. El segundo día comienza la batalla, la pelea de uno contra otro comunero y al atardecer forman grupos de entre 5 a 10 personas, con el fin de consolidar la unión entre los grupos. Después de haber comido y bebido abundantemente, al tercer día nuevamente se disponen para combatir aguerridamente los unos contra los otros y cuando concluye la batalla, los heridos son atendidos por parientes y familiares, mientras tanto la comunidad organiza la “qhaswa” o la fiesta para los ganadores celebrando la derrota de los perdedores; con danzas típicas, música y gastronomía del lugar.

  

“Las luchas de Toqto” representan un importante y valorad acto de celebración campesina; por su alto sentido de identidad cultural, que lucha por conquistar terruños y adquirir poder. Tienen participación las comunidades de las provincias de Canas y de Chumbivilcas.

El enfrentamiento narra que por entradas diferenciadas, la gente de ambos bandos va llegando en masas, caminando, montada a caballo, en motocicleta, camioneta, bus y camión. Toqto, al ras del cielo, está a 4200 msnm. De una manera espectacular se enfrentan decenas de hombres en una hondonada entre cerros. “Se trata nada más y nada menos que de una batalla ritual”.

  

Es, en efecto, un enfrentamiento entre pobladores “caneños” y “chumbivilcanos” que mantienen una antigua rivalidad y que en otros tiempos protagonizaron sanguinarios encuentros que eran parte de sus existencias. Una batalla se convierte en ritual cuando es llevada a cabo como una tradición en la que, si bien hay heridos y eventualmente muertos, “exorciza” la obligación de la guerra, siendo casi una representación simbólica (y por qué no, también lúdica) que suplanta a la original. Es como una maqueta de algo que en verdad no se va a construir.

La mayoría de peleadores provienen de la provincia de Chumbivilcas, son jóvenes varones que vienen de las comunidades de Wanako, Aucho, Q’ewincha, todas pertenecientes al distrito de Livitaca. Los tradicionales contrincantes de Canas provienen generalmente de las localidades de Cheq’a y Q’ewe. Cada año se concretan tres enfrentamientos en Toqto: el 8 de diciembre, en el Año Nuevo y durante la festividad de Compadres (con fecha movible en febrero) En cambio, en la localidad de Chiaraje, de la provincia de Canas, se producen otro tipo de luchas en fechas distintas y únicamente entre los pobladores de la provincia de Canas.

¿Y quieres saber cuál es el origen de una tradición tan arraigada en costumbres, como la de estas batallas?


Estudios de antropología han dedicado tiempo y cerebro, pero no se tiene aún una versión del todo confirmada. Según la investigadora Vicentina Galiano: “Livitaca está entre los límites del Condesuyo y el Qollasuyo. La pelea de Tocto se produce entre las comunidades de Livitaca (Condesuyo) y las comunidades de Canas (Collasuyo) por reconocimiento de sus linderos”. Así, la conocida rivalidad de límites entre los “k’anas” y los “ch’umpiwillkas” habría conllevado a las luchas por dominio geopolítico y simbólico.

A ello se podría sumar la hipótesis que se trataba de culturas que se disputaban la voluntad de la naturaleza. El corazón de la contienda se ha protagonizado desde larga data en Quchapata, lugar vinculado al agua. En esta línea, el antropólogo Héctor Espinoza sostiene que la abundancia de las lluvias se le aseguraba al bando ganador: “la pelea era por el fenómeno atmosférico”.

  


Otra versión adoptada por los propios participantes de las batallas; indica que fueron una manera de prepararse bélica y mentalmente en los años previos a la rebelión de Túpac Amaru II; aprendizaje que les sirvió para alzarse contra los españoles y tratar de subvertir el orden colonial. Pero si se pregunta del porqué del enfrentamiento a un joven “q’orilazo” y audaz, cargado de adrenalina, que va a pelear; la respuesta será, “Solo seguimos las huellas de nuestros antepasados”. El cómo y el por qué son irrelevantes; los hechos históricos se asumen naturalmente como un deber ancestral.

Este enfrentamiento tiene características rituales similares a las de la fiesta del “Chiaraje”. En éste singular y no menos importante acontecimiento, se enfrentan los bandos de las comunidades campesinas, quienes van montados en aguerridos caballos para enfrentarse haciendo uso de diferentes armas ancestrales, como la honda cargada de una piedra de regular tamaño y el zurriago.

Al lugar del enfrentamiento y de la batalla ritual, acuden pobladores de diversos distritos de las provincias de Canas y Chumbivilcas (al menos siete comunidades de cada lado) en épocas de menor actividad estacional, entre la cosecha y la siembra; igualmente llevada a cabo el 02 de febrero, la que antiguamente se llevaba a cabo hasta cuatro veces al año en determinadas fiestas que marcaban el inicio o fin de estación. Se recoge también la versión de los portadores de la tradición, quienes consideran a esta tradición como un juego más que como a una batalla.

La población campesina atribuye la lucha a una demostración de fuerza y virilidad de los participantes varones, que representan a sus localidades de origen. De hecho, parte de la riqueza de esta costumbre consiste en los elementos asociados a la música y danza, como medios para el cortejo y enamoramiento, entre varones y mujeres de las comunidades; definición que ha sido poco estudiada y manifestada en las diversas descripciones que se han hecho respecto de esta batalla ritual; la que toma mayor connotación en el hecho mismo de la confrontación.

Como nos da a conocer éste singular acontecimiento, apreciamos que forma parte de la amplia y reconocida tradición de las provincias del Cusco; que quizá pocos conocen, pero esos pocos mucho la valoran y la mantienen como una tradición que permanece viva. Este tipo de acontecimientos, nos permiten valorar y observar la inmensa y rica variedad de hechos y sucesos que las comunidades continúan practicando como parte de su identidad, de su historia y de una cultura que paulatinamente va siendo reconocida como patrimonio y admirada por la humanidad. Cusco y su provincias te invitan a disfrutar y conocer una de sus tantas costumbres y tradiciones como la “batallas” del “Toqto” y de “Chiaraje”, durante el mes de Febrero.