Las comunidades indígenas locales que rodean la ciudad del Cusco han heredado el antiguo arte de tejer, junto con la habilidad y la dedicación que ello conlleva. Estos textiles datan del año 5800 A.C. y han sido encontrados con mayor frecuencia en los cementerios antiguos de las zonas costeras del Perú, donde se encontraban las civilizaciones peruanas más antiguas. Los maravillosos tejidos encontrados en las tumbas de Paracas, dan testimonio de la tremenda importancia adherida a los productos textiles durante las ceremonias de entierro. Aunque, en general la tradición de tejer era muy simbólica y significativa para esta región, hay tres razones principales por las que este arte ha alcanzado tan alto grado de excelencia y son:
En primer lugar, que el duro clima del Perú de la sierra requiere ropa de abrigo, e incluso en la costa, se necesitaba algún tipo de protección contra las nieblas frías y el frío clima de Cusco, especialmente durante los meses de junio, julio y agosto, el Invierno Andino.
En segundo lugar, los peruanos fueron los únicos nativos americanos que poseían la lana de llama, alpaca, guanaco y vicuña. No sólo esto, sino que también cosechaban el algodón en la costa, por lo tanto, poseían material abundante para crear tejidos elaborados.
Por último, en Perú los textiles fueron muy valorados en la sociedad andina, debido a la intensa cantidad de mano de obra que se tardó en producir cada una de las piezas. El proceso fue tan extenso que se ha estimado que tomaba una cantidad de 7 kilómetros (7.655 metros aproximadamente) de hilos de diferentes colores para completar una túnica. Debido a esto, en su momento, un artículo de ropa podría haber tenido un valor superior a su equivalente en oro y plata, ya que cada tipo de ropa también fue una indicación del estatus social de una persona. Es por esta razón, que en el Imperio Inca la mejor forma de homenaje y lo más preciado fue representado con un artículo textil y en nuestros días aún se puede apreciar algunos de los textiles originales del Perú en varios de los museos de Cusco y de otras ciudades en el Perú.



Para la cultura peruana, el diseño de un textil viene de lo que el tejedor percibe en su entorno y dentro de ella misma. Los colores empleados pueden decir al observador como se sentía el tejedor. Los colores oscuros pueden denotar tristeza o melancolía, mientras que un predominio de colores vivos, refleja la felicidad que sentía cuando éste tejió la pieza, haciendo del entendimiento del arte de los textiles en el Perú otra de las razones para escogerlo como su destino turístico.
En Casa San Blas Boutique Hotel también hemos trabajado para incorporar aspectos importantes del arte tradicional de tejidos peruanos en el diseño del hotel. Cada una de nuestras habitaciones tienen su propio nombre quechua, directamente relacionado con los textiles hechos a mano que la decoran. Así, hemos atado el antiguo arte de tejer a nuestro hotel, para sumergir a nuestros clientes en la cultura peruana mediante esta hermosa e inspiradora manifestación artística que hará de su estancia con nosotros durante sus vacaciones en Cusco una experiencia aún más única y memorable.
Habitación 101:
Chuskayoñaqcha
Habitación 102:
Jakaqu
Habitación 103:
Loraipo
Habitación 104:
Mayu
Habitación 105:
Chaska
Habitación 206:
Kuntur
Habitación 207:
Apasanka
Habitación 208:
Alqhollupi
Habitación 209:
Mutu Inti
Habitación 210:
Hampato
Habitación 211:
Tika Mallki o Sonqo
Habitación 212:
Tika
Habitación 313:
Tupac Amaru II
Habitación 314:
Chako
Habitación 315:
Pikachilli
Habitación 316:
Churu
Habitación 317:
Pumachaki
Habitación 318:
Kocharosas
En Casa San Blas, nos sentimos orgullosos de nuestra calidad de servicio y nos tomamos el tiempo para construir una relación con nuestros clientes, para ayudarles a alcanzar una experiencia peruana única.



